Tipos de cimentación

Cuando hablamos de una cimentación, nos referimos a una zona muy importante del edificio que tiene como objetivo transmitir las diferentes cargas al terreno. Una de sus principales ccaracterísticas es que  es el único elemento que no se puede elegir ya que se realizará en función del propio terreno. De esta manera, tendrá que ser analizado de inmediato para evitar cualquier tipo de problema.

 El tipo de cimentación más habitual son los cimientos superficiales que son aquellos que descansarán en las capas superficiales del terreno y que tienen la capacidad para poder soportar la carga que se recibe de la construcción.

 También nos encontramos con el tipo de cimiento cíclopeo  usado en terrenos cohesivos en donde existen determinadas zanjas que hacen que el lugar sea irregular. Suele ser bastante sencillo de implantar y, además, también bastante económico.

 El tercer tipo de cimentación que vamos a ver es el de concreto armado que se utilizan en prácticamente cualquier tipo de terreno. Se trata de un material bastante pesado pero que tiene una gran resistencia al peso y el paso del tiempo.

 El cuarto tipo de cimentación son las de zapatas que pueden ser de hormigón armado o en masa. Éste tipo de cimentación suele ser más utilizado en terrenos algo más especiales en donde las anomalías son más que evidentes.

 Aunque existen más tipos de cimentación, estos son los más habituales.